Bogotá, septiembre de 2026. – Las frágiles condiciones de salud de su hijo, obligaron a Luz Mireya Martínez a permanecer 36 veces en cuidados intensivos esperando un desenlace que podría ser la mejoría o una infausta noticia. En la primera vez que Luz Mireya Martínez tuvo que enfrentarse a una
enfermedad rara, no lo hizo como escritora ni como especialista. Lo hizo como
madre y como una de tantas pacientes que deben soportar con valentía los
tropiezos de la vida. De ese sufrimiento surgió la redacción de un trabajo literario que se convirtió en un libro de guía y experiencias. Seguir leyendo















