La historia nos advierte que ninguna sociedad es inmune a las consecuencias de su propia indolencia
Observar los titulares de prensa a nivel global y algunos en espacial llamados noticieros de televisión colombianos, produce una constante sensación de vértigo y hasta asco. La crisis social extrema, y una lastimosa pérdida de los principios
morales personales e institucionales, deja entrever que, todo parece perdido y
nada se arregla, porque la pestilente podredumbre de la corrupción esta por
dentro de cada actor e institución tutorada, por grupos politiqueros que actúan
como hienas desaforadas por el hambre de poder y de dinero...Seguir leyendo















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